La calorimetría indirecta es una prueba que mide el metabolismo basal único de cada persona. Es una prueba sencilla, rápida y no invasiva, que consiste en respirar normalmente a través de una boquilla y en pocos minutos se obtiene el resultado.
¿Qué es el Metabolismo Basal?
Es el número de calorías que gasta nuestro cuerpo en estado de reposo. El cuerpo utiliza estas calorías para mantener sus funciones vitales (respirar, latir el corazón, funcionar el cerebro...).
Al contrario de lo que muchas personas creen, el metabolismo basal consume la mayor parte de las calorías que gastamos al día (aprox. el 75% en personas sanas y el 100% en enfermos críticos). El resto de calorías que gastamos corresponden a nuestra actividad diaria y al ejercicio físico.
¿Qué factores determinan nuestro metabolismo basal?
El metabolismo desciende de manera natural en la edad adulta, sobre un 2-3% cada década, debido fundamentalmente a la pérdida de masa muscular.
Los hombres tienen normalmente un metabolismo mayor que las mujeres debido a su composición corporal.
A mayor estatura y peso mayor metabolismo basal, ya que el cuerpo tiene que trabajar más para mantenerse.
El músculo quema más calorías que la grasa, incluso en reposo. Los últimos artículos científicos apuntan a que un kilogramo de masa muscular gasta entre 3 y 5 veces más calorías que un kilogramo de grasa.
Las personas que practican ejercicio físico suelen tener mayor gasto metabólico incluso en reposo, ya que suelen tener una mayor masa muscular.
La genética determina como nuestro organismo gestiona su gasto metabólico.
Ciertas hormonas pueden acelerar o endentecer el metabolismo. Por ejemplo: unos niveles bajos de hormona tiroidea pueden hacer que el metabolismo baje un 15% o más. El cortisol elevado también puede provocar descensos en gasto metabólico.
Ciertos medicamentos y suplementos pueden producir elevaciones o bajadas del metabolismo basal.
Las dos razones por las que el metabolismo basal tiende a bajar cuando se pierde peso son las siguientes: 1º) un cuerpo menos pesado requiere menos energía para mantenerse, y 2º) durante el adelgazamiento el cuerpo puede intentar conservar la energía en respuesta a una ingesta menor de calorías, especialmente si la dieta es demasiado baja en calorías para la persona. Por eso es importante monitorizar el metabolismo durante una dieta de adelgazamiento.
Un aumento en la temperatura corporal eleva el gasto metabólico, y en el caso de las infecciones el cuerpo gasta energía extra para combatir el daño.
Algunas enfermedades crónicas pueden elevar o disminuir el metabolismo basal.
El estrés y la excitación emocional, aunque sea por un acontecimiento positivo, puede producir un aumento metabólico a través de la elevación de las catecolaminas (hormonas del estrés).
Tanto el embarazo como la lactancia hacen aumentar el metabolismo basal.
¿Por qué es necesario medir nuestro metabolismo basal?
Existen fórmulas utilizadas habitualmente en las consultas de dietética que pueden
estimar nuestro metabolismo basal teniendo en cuenta nuestra edad, sexo, estatura y actividad física.
Pero estas fórmulas no pueden tener en cuenta nuestra genética, nuestro sistema hormonal, nuestro estado de salud, si tomamos medicamentos y cómo nos afectan, incluso nuestra historia dietética. Sin embargo, estos factores juegan un papel fundamental la energía que consume nuestro cuerpo y explican por que somos diferentes unos de otros, estas características son las responsables de que muchas personas aparentemente parecidas respondan de manera totalmente diferente a las dietas.
La calorimetría no es una estimación sino una
medida, y por lo tanto es completamente fiable, permite personalizar la alimentación desde el principio y de forma certera.
Las fórmulas suelen sobreestimar o subestimar las necesidades de calorías, haciendo que las dietas no funcionen como se espera, mientras que la calorimetría proporciona una medición real que permite ajustar la dieta a la medida de las necesidades únicas de cada persona.
Muchas personas que desean perder peso tienen la impresión de comiendo lo mismo que la gente de su entorno engordan con mayor facilidad, esto suele ser cierto y puede deberse a su metabolismo. En estos casos las desviaciones que se producen entre la medida realizada por calorimetría y la estimación por fórmula suele ser muy importante, de tal manera que las dietas "normales" (basadas en las formulas) no suelen resultar eficaces, haciendo que se pierda la motivación al no ver resultados. La calorimetría permite diseñar una dieta realmente personalizada y eficaz desde la primera visita.
¿Cómo mide el metabolismo basal la calorimetría indirecta?
Dentro de nuestras células el oxígeno se combina con los nutrientes que hemos asimilado para extraer energía de ellos.
Así se producen las reacciones químicas que componen el metabolismo.
La calorimetría indirecta mide cuanto oxígeno de nuestra respiración consumimos y cuanto dióxido de carbono producimos, al ser el oxígeno consumido proporcional al gasto metabólico, obtenemos una medida indirecta de nuestro metabolismo basal.
¿Puede el metabolismo basal cambiar?
El metabolismo basal se modifica con la edad y también en otras situaciones como el embarazo, el adelgazamiento (especialmente si hay pérdida de masa muscular) y en muchas enfermedades crónicas.
El metabolismo basal cambia a lo largo de la vida de todas las personas, en la edad adulta el metabolismo va descendiendo a lo largo de los años, por lo que es necesario adaptar nuestra alimentación a este cambio.
¿Se necesita estar en ayunas para hacerse una calorimetría?
Para realizarse una calorimetría no se debe haber comido ni realizado ejercicio físico al menos 4 horas antes de la prueba. Así mismo no se tomarán bebidas estimulantes desde las 4 horas anteriores: café, té...
No se puede consumir nicotina desde una hora antes de la prueba. Y no se deben tomar medicamentos que no se tomen habitualmente.