GENÉTICA BÁSICA
En esta sección encontrarás información sobre qué es el ADN y cómo funciona. También podrás averiguar cómo esta información se transforma en un mensaje útil para tu organismo y qué ocurre cuando esa información se altera. Descubrirás por qué la dieta y el estilo de vida tienen tanto que ver con tus genes.

¿Que es el ADN?

El ADN (ácido desoxirribonucleico) es el material genético que poseen todos los organismos vivos, desde las simples bacterias hasta los complicados seres humanos. La información que está en la estructura química del ADN contiene todas las instrucciones para el desarrollo y funcionamiento del organismo.

El ADN tiene dos cadenas, que juntas parecen una doble hélice, esta doble hélice es en realidad una estructura química formada por cuatro moléculas diferentes llamadas nucleótidos. Los cuatro nucleótidos que forman el ADN son: Adenina (A), Guanina (G), Citosina (C) y Timina (T), que suelen abreviarse por su inicial. Estas cuatro letras, en un orden especial y único para cada individuo son las que componen el código genético.

¿Qué es un gen?

Los genes son regiones de la molécula de ADN que, por sí mismas, representan una unidad funcional de información crítica para el desarrollo y funcionamiento del organismo. Cada gen tiene un conjunto de instrucciones en forma de código, las cuales son traducidas como proteínas. Estas proteínas realizan la gran mayoría de procesos fundamentales para la vida, como cortar grandes moléculas en trozos más pequeños, transportar alimentos por el organismo o llevar el oxígeno por la sangre hasta las células.

¿Donde se encuentran los genes?

En un organismo complejo como el cuerpo humano, el ADN está en el núcleo de cada célula del cuerpo. El ADN está empaquetado en unidades de almacenamiento llamadas cromosomas. Los seres humanos tenemos 23 pares de cromosomas, cada par es distinto de los otros y tiene información diferenciada, lo que lleva a crear una gran diversidad de formas y tamaños cuando se condensan. Cada persona tiene dos copias de cada uno de los 23 cromosomas ya que heredamos uno del padre y otro de la madre.


Fuente de la imagen: U.S. National library of medicine: http://ghr.nlm.nih.gov/handbook/basics/gene

Cada cromosoma contiene una porción de todos nuestros genes (25.000 en total). Un gen tiene una localización específica en un cromosoma. Ésta es una característica importante, porque permite a los investigadores localizar un gen y los que están cerca de él. Cuando las células se dividen, las nuevas células consiguen una copia de cada uno de los cromosomas y por tanto de cada uno de los genes de ese cromosoma. Todas estas características permiten heredar genes de nuestros padres, abuelos, etc., de una manera fiable. También permiten que los investigadores determinen cuál es la función de un gen y el impacto que tienen las variaciones de un gen en la proteína resultante.

La información de los genes

Mediante un proceso de traducción, la secuencia de ADN se traduce en proteínas. El orden de los nucleótidos determina que proteínas se formarán. Teniendo en cuenta que hay alrededor de 3 billones de nucleótidos en cada célula, podemos hacernos idea de la gran cantidad de información que puede almacenarse en ese código. Por cada tres nucleótidos se fabrica un aminoácido (la parte más pequeña de una proteína). Los distintos aminoácidos que se producirán, dependiendo de la secuencia de nucleótidos, determinarán cual es la proteína y su función.

Las variaciones en los genes

La información contenida en el ADN es crucial para el funcionamiento de nuestro cuerpo, e igual de crucial es el proceso de su copia cada vez que se genera una nueva célula. Cada vez que una célula se divide, cada nucleótido debe ser copiado fielmente de modo que siga teniendo la información exacta. Existen mecanismos que aseguran que el ADN es copiado de forma exacta cuando ocurre la división e incluso existe un sistema de corrección de fallos.

Sin embargo, los errores suceden y pueden ser importantes. Por ejemplo, afectando a un cromosoma entero, lo que implica una gran cantidad de genes y de proteínas codificadas. Un error de esta magnitud puede anular funciones de proteínas esenciales y generar efectos serios en la funcionalidad del cuerpo humano.

Existen otros errores, que ocurren en un solo nucleótido, y tienen efectos menos serios. Este tipo de error crea lo qué se llama una variante del gen, es decir, una versión diferente de la forma más común del gen. Consecuentemente, la secuencia de la proteína codificada por ese gen se ve afectada y la función de la proteína puede cambiar. Por ejemplo, haciendo que la proteína trabaje peor que la versión original. Un individuo que tiene esta variación tendrá una capacidad levemente diferente que un individuo con la versión más común del gen.

Cuando una de las variantes del gen es bastante común (ocurre en el 1% o más de la población) se le llama polimorfismo genético. Si se comparan dos individuos, éstos tendrán los mismos genes, pero es probable que la secuencia del ADN de cualquier gen sea levemente diferente. Estos individuos se diferenciarán en términos de los polimorfismos que tienen en su ADN. Estas pequeñas diferencias son las que hacen único a cada individuo, y es lo que conduce a las variaciones de nuestras características físicas, capacidad mental, tasa metabólica, cómo procesamos las moléculas del alimento o las toxinas ambientales o la tasa de envejecimiento, es decir, a nuestra salud general.

La ciencia de la nutrigenética se basa en este tipo variaciones y en cómo afectan a la forma en que los genes, la dieta y el estilo de vida interactúan.